Amar es obligarse a satisfacer las necesidades del otro.
Por eso es más fácil amar a una mascota, en estos tiempos,
cuando nos amamos demasiado a nosotros mismos, en éstos
tiempos que no sabemos ni siquiera lo que significa,
es una frase más que decimos por placer,
que escuchamos en las películas y canciones.
Me duele decirlo, pero estar enamorado es tan crudo y simple como tener
mayores niveles de dopamina y noradrenalina (neurotransmisores activados
por la feniletilamina) y menos serotonina en el cuerpo. Helen Fisher,
antropóloga de la Universidad de Rutgers y autora de la ”Anatomía del Amor”,
divide el romanticismo en tres etapas:
Lujuria: Es cuando tu cuerpo está secretando más testosterona, si eres hombre,
o estrógeno, si eres mujer.
Atracción: Aquí, el aumento de la dopamina, implicada en el aprendizaje,hace
que sepas hasta los detalles más estúpidos que el otro te cuenta y la mayor
cantidad de noradrenalina es la que genera sensación de felicidad, hace sudar
más y aumenta la presión, lo cual permite que la sangre llegue a tus mejillas
y te palpite el corazón con más fuerza. Lo que te acelera y te hace andar
vuelto loco y nerviosito no es que estés en las puertas del Paraíso. Es porque
tienes más adrenalina y menos serotonina en tu cuerpo, que es el
neurotransmisor que ayuda en situaciones de estrés.
Y por último, cuando creías que aún tenías síntomas de amor hechicero:
¿Más rendidor que nunca, campeón? Sólo estás en la tercera etapa de vínculo
cuando el sistema nervioso central libera más oxitocina que facilita la
contracción muscular de los órganos reproductores, y más vasopresina, una
hormona que aumenta la agresión. De hecho, Fisher asegura que los animales se
enamoran, aunque de forma primitiva. Porque antes de hacer este estudio
hormonal en humanos, indagó con cien especies animales y comprobó que en todos
ellos se desencadenaban los mismos efectos químicos. También, en ratones se
ha estudiado que la vasopresina aumenta después del acto sexual. Antes, al
ratón macho le atraen todas las hembras. Pero cuando está fumándose el
“cigarrito del después de” y su vasopresina aumenta, sólo tiene ojos para una
sola hembra, la misma con quien intimó. Hasta la monogamia es una reacción
hormonal. Una pistola por favor.
sábado, mayo 12, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario