Amar es ser un nudista. Pero un nudista sinvergüenza. Igualito que los
descarados que vivían en el Paraíso. Es como estar en pelotas en el Paseo
Ahumada y no estar ni ahí con los voyeristas. Al final es caminar
estúpidamente feliz sobre un precipicio y gratis. Simplemente porque sí.
Es decir eres hermosa, eres hermosa, es verdad, vi tu cara en medio de una
multitud y no sé qué hacer. Pero en voz alta.
sábado, mayo 12, 2007
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